jueves, 18 de septiembre de 2008

Ira

Inmensa, intangible;
pero cuando desea poderte tener:
vulnerable y hasta adherible.
Suspicaz y con deseos de quererte vencer.
Entra por los ojos
y rápidamente toca el corazón
pierdes el sentido de a pocos
y, voluntariamente, tu capacidad de razón.
Llega a la mente
y luego se mezcla con tu ser
te concentras en ella velozmente
y, aunque quieras, no te puedes detener.
El apetito del alma avanza
bordeando la intención,
con tal, de ver la venganza
y reír en su vulneración.
Ira, cómo devoras el interior,
y calcinas nuestra perfecta definición;
siendo la humanidad superior
penetras y penetras con perfección.
Transformas la pasión en enojo
y las buenas ideas las autoeliminas;
el alma convertida en rojo
se degenera mientras poco a poco caminas.
La furia que vive con tu violencia
toca el gusto encono;
manifiestas tu vehemencia
astutamente, nos busca en cada poro.

2 comentarios:

Luis Humberto dijo...

Ya sabes que te voy a decir, una vez mas como comente en tu hi5 fuerzas las rimas y muchas frases pierden sentido. Si no lo escribiste tu, dile a quien lo escribio que es un poema muy malo. Te recomiendo que busques a Tixi o a Alfonsina Storni, o un poco de Eielson o Blanca Varela, o el mismo Vallejo, leelos a fondo, estudialos, tienes buenas ideas pero tu poesia carece del dinamismo suficiente para expresarlas. Suerte.

Harry Cañari-Atoche dijo...

Gracias, Maestro.

Harry Cañari-Atoche